Elapidae – Cobras, mambas y corales

Elapidae - Cobra

Los elápidos (Elapidae) también conocidas con el nombre de proteroglifos, son una familia de serpiente altamente venenosa, por lo general terrestres que habitan en regiones tropicales y subtropicales de todo el mundo. Se caracterizan por  poseer colas cilíndricas y colmillos frontales cortos, fijos y huecos (ranurados) por los que inyectan el veneno. Su tamaño es muy variable, entre 18 centímetros (Drysdalia) hasta 6 metros (Ophiophagus) de longitud.

Algunos de sus miembros más conocidos son las mambas, las cobras, las serpientes de coral y las serpientes marinas. La Elapidae son miembros de la orden Squamata de los reptiles, que incluye serpientes y lagartos.

Tipos de elápidos

La Familia Elapidae tiene las serpientes venenosas más peligrosas debido a la tremenda toxicidad de su veneno. Entre las que se destacan las Cobras «Naja», las Mambas «Dendroaspis» y las Coral «Micrurus».

Suelen ser Ofidios de dimensiones medianas, e incluso pequeñas, pero existen en la familia especies de gran tamaño como la Mamba africana, que supera los tres metros, y la Cobra real del continente asiático, de los cuales se han encontrado ejemplares de hasta cinco metros de longitud. Estos son algunos de los más de cincuenta géneros:

Víboras de la muerte (Acanthophis), Cobras de agua (Boulengerina = Naja), Krait (Bungarus), Serpiente de Corona (Cacophis), Cobras de coral orientales (Calliophis), Mambas (Dendroaspis), Cobra real (Ophiophagus) entre otras.

Descripción  

Se caracterizan por su coloración variada, y con repetición de tonos vivos, con anillos, manchas o bandas longitudinales que contrastan con la tonalidad del fondo. Por lo general la región ventral ofrece un colorido brillante. Se atribuye este fenómeno rarísimo entre los reptiles, a la costumbre que tienen ciertos Elápidos de erguirse, separa sus costillas e hincha el cuello con el fin de intimidar al enemigo; Cobra de anteojos

Exteriormente, los elápidos terrestres y en muchas ocasiones semiarborícolas, son similares a los colúbridos; casi todos tienen cuerpos largos y finos, cabezas cubiertas por grandes escudos y no siempre diferenciadas del cuello, y ojos con pupilas redondas. Además, su comportamiento es, por lo general, bastante activo.

En cuanto a su reproducción la mayoría de los Elápidos son ovíparos, salvo en Australia, donde casi todas las especies son ovovivíparas. El género «Denisonia» es vivíparo, con formaciones placentarias.

Se alimentan mamíferos y de anfibios. Muchas especies, sobre todo las de grandes dimensiones, presentan dieta ofiófaga (se alimentan casi exclusivamente de serpientes).

Son, en general, animales muy vivos y ágiles. No muerden con mucha rapidez, pero su veneno tiene tal toxicidad que, sin lugar a dudas, se trata de los ofidios más peligrosos entre todas las especies venenosas.

Las serpientes marinas, que también son elápidos, se han adaptado a la vida marina de diferentes maneras. Sus características pueden incluir cuerpos aplastados lateralmente, colas timón para nadar, la habilidad para excretar sal y dar vida a crías directamente (ovovivíparo). Algunos géneros pueden absorber del agua, a través de la piel, del 10 al 22% del oxígeno que consumen.

La familia incluye Ofidios cuyas características más comunes son:

  • formas esbeltas, con tronco y cola espigados.
  • cabeza cubierta por formaciones de placas grandes.
  • pupila redondeada.
  • gran similitud con la Familia de los Colubridae con respecto a su forma.
  • existencia de aparato venenoso, con hueso maxilar no muy desarrollado y dotado en su extremo anterior de uno o dos dientes del veneno con canal interior o surco acanalado, más varios dientes macizos.
  • aparato dentario proteroglifodonte.
  • veneno de acción neurotóxica, y en todos los casos muy poderoso.
  • de reproducción ovípara en general y ovovivípara, con una sola especie de reproducción vivípara.

Elapidae - serpiente tigre

Colmillos

Todos los elápidos tienen un par de colmillos huecos que usan para inyectar veneno desde unas glándulas situadas en la parte posterior de las mandíbulas superiores. Cada uno de estos colmillos está situado en la parte anterior de la boca en un hueso maxilar inmóvil. Cuando la boca se cierra, los colmillos quedan fijados en huecos preparados para ello en el suelo de la boca. Debido a esta estructura, los elápidos deben morder a sus víctimas para envenenarlas, por lo que esta acción no es tan rápida como la de las víboras, que pueden envenenar a sus víctimas con un solo movimiento.

Veneno

Todos los elápidos son venenosos, y muchos son potencialmente mortales para el hombre. Los elápidos usan su veneno tanto para atacar a sus presas como en defensa propia. La mayoría de los elápidos tienen venenos neurotóxicos, considerados más peligrosos que la mayor parte de los venenos proteolíticos de las víboras (Viperidae). Las serpientes más venenosas del mundo se encuentran en esta familia: la terrestre Oxyuranus microlepidotus  y la marina Enhydrina schistosa.

Los dientes con que inoculan veneno resultan proporcionalmente más cortos que los de la Familia Viperidae y, una vez que los han clavado, tienen la tendencia a no soltar enseguida la presa, quizá para impregnar mejor la herida con el veneno.

Ciertas especies de Cobras africanas de capucha han adquirido la habilidad de escupir su veneno a considerable distancia, y lo hacen con precisión alarmante, dirigiendo el veneno a la cara y a los ojos de cualquier animal grande que se les aproxime.

El veneno actúa sobre los ojos como un potente irritante, produciendo una fuerte sensación de quemadura. El veneno es expulsado por medio de una presión muscular sobre la glándula, y el chorro del líquido es dirigido hacia delante a través de una estrecha abertura del colmillo, situada en aquella dirección, y que se diferencia muy bien de la abertura dirigida hacia abajo presente en los colmillos de las cobras no esputantes.

Hábitat de las Elapidae

Elapidae - serpiente marina de blecher

El hábitat de la familia Elapidae comprende las regiones cálidas de la tierra. Se la encuentra en África, con la única excepción de la isla de Madagascar, en América tropical y subtropical, en Asia y, sobre todo en Australia, donde constituyen, en cuanto a número de especies, la mayoría de los ofidios.

Casi la mitad de los géneros de Elápidos existentes en el mundo se encuentran representados en Australia. Tan sólo en esa parte del globo la familia desborda un tanto las zonas cálidas para alcanzar, por el sur, las regiones templadas.

Debido que en la fauna australiana no existe la Familia Viperidae y los representantes de la Familia Colubridae son muy escasos, los Elápidos han podido ocupar todos los campos ecológicos disponibles.

Existen enormes especies terrestres y otras muy pequeñas y prácticamente subterráneas. Hay escasas especies arborícolas.

Taxonomía

En el pasado, se reconocían varias familias de elápidos, como las Elapinae, Hydrophiinae (serpientes marinas), serpientes de coral (Micrurinae), elápidos australianos (Acanthophiinae) y Laticaudinae. Actualmente, ninguna de estas subfamilias está universalmente reconocida. Parece cierto que, en algún momento, la familia de los elápidos se separó, pero todavía hay un gran número de asuntos sin resolver sobre este tema.